Estoy aún un poco en estado de shock desde que en los últimos meses se ha puesto de moda que jueces y comunidades quiten la custodia a padres cuyos hijos son gordos o padecen obesidad. Yo seré una inculta muy cerrada de “moyera” pero no me entra en la cabeza tales medidas y me hace preguntarme tantas cosas que no sé muy bien por dónde empezar.
Al parecer es muy malo que un niño sea gordo o padezca obesidad, hasta ahí todos de acuerdo, pero en vez de quitar custodias a padres sin ton ni son, ¿no sería más efectivo educar a esos padres en la alimentación de estos hijos? El perfil de la mayoría de familias afectadas por este problema, es de una clase media- baja, y con escasa preparación. Me resulta sumamente injusto que a estos padres los castiguen de esta forma, y ya no a los padres, sino que nos olvidamos de los hijos, las verdaderas víctimas de todo esto. Unas víctimas que no tienen derecho a pronunciarse porque son menores, pero que los arrancan de sus familias, los seres que les dieron la vida, los cuidaros en la medida de sus posibilidades, lucharon por sacarlos adelante día tras día, los escolarizaron, les dieron su amor incondicional desde que por primera vez se enteraron de que iba a estar en sus vidas, ¿ cuál ha sido el delito de estos padres? Que su hijo engorde… No importa si hay niños con más o menos predisposición a engordar o si ni si quiera saben que la obesidad es una enfermedad. Aquí se trata de ponerse medallas, de ser más papistas que el Papa, de proteger atacando, aunque sea al menor. Probablemente, bueno no estoy segura, este desarraigo de su entorno familiar le cree al menor una angustia ante la separación importante, un nivel de estrés a tener en cuenta y un trauma que les durará toda la vida.
Estos padres no tratan de cebar a sus hijos hasta que los vean reventar, simplemente lo hacen lo mejor que pueden, teniendo en cuenta que ellos están seguros de que no lo están haciendo mal, creen que les ofrecen lo mejor, y quizá este es su verdadero error, malcriarlos por el amor que les profesan. Insisto en que me parecen medidas políticamente incorrectas y totalmente excesivas, queriendo dar un ejemplo aún no sé muy bien de qué, porque a mí lo único que me viene a cabeza con este tipo de medidas son aberraciones e insultos que prefiero callarme.
¿Quieren ayudar a estos niños con problemas de sobrepeso? Me parece estupendo, pero no les quiten a sus familias, ofrézcanles alternativas, soluciones, educación, métodos dietéticos acordes con sus necesidades, e instruyan a esos padres, tan desorientados en nutrición, para que eso no vuelva a suceder y sepan qué es lo mejor para la dieta de sus hijos.

Estoy totalmente de acuerdo contigo. No creo que las medidas que se están adoptando sean útiles en algún sentido. Sólo falta que a los pobres niños los matriculen en un “reformatorio” de conducta alimenticia. Saludos
Pues sí posodebuenvino, me parecen unas medidas desorbitadas y para nada útiles, ya que lo que están haciendo es pan para hoy y hambre para mañana, no dan soluciones, únicamente “castigan” al adulto y de camino arrastran al menor a una posible depresión por la separación de unos padres por parte de quienes no han recibido malos tratos ni ningún tipo de comportamiento aversivo… No entiendo nada de nada.
Estoy de acuerdo totalmente contigo en que no es solución quitarle a unos padres a su hijo por una mala alimentación, la justicia, los jueces y los fiscales en el caso de los padres gallegos, que en estos días están de actualidad por éste tema, creo que están para otras cosas, esos padres necesitan un asesoramiento médico para enseñarles y digo “enseñarles ” a alimentar correctamente a su hijo, porque amor, como se ha visto en el rostro de sus padres tiene el chiquillo de sobra, y quizás sea por la falta de cultura no lo han hecho del todo bien, ¿pero quitarles a su hijo?….¿quien pone limites a la potestad de unos jueces para hacer semejante barbaridad? con el daño moral que puede causar ese hecho para ese niño para el resto de su vida.Creo que hay que tener un poco de sentido común y hacer las cosas de otro modo, no de esa manera cruel y fria.