Quiero dedicar esta entrada a una persona muy especial para mí; mi padre.
Siempre fue una figura de autoridad en mi vida, pero también de cariño, de respeto, de amor… En una ocasión me preguntaron a qué personaje histórico elegiría si tuviera que quedarme con uno, yo elegí a mi padre. Me contestaron que no era lo que me pedían, pero insistí por “razones que la razón nunca entendería”, no así los sentimientos y el corazón.
Es una persona que me ha inculcado unos valores y un concepto de vida que me han ayudado a tirar para adelante en los malos momentos y a disfrutar al máximo de los buenos. Siempre me lo dio todo sin pedir nada a cambio, confió ciegamente en mí sin preguntar, respetó mis decisiones y cuando no le parecieron acertadas, me hablaba y me hacía comprender muchas cosas, que, en ocasiones por mi inmadurez y temperamento, no era capaz de establecer.
Mi confidente, en ocasiones, que no amigo, porque soy de la opinión que los niños necesitamos padres, no amigos, para eso tenemos los del colegio, los del barrio… siempre me encantó que me vieran con él; de la mano, cuando en contadas ocasiones me recogía del cole, ya que su trabajo le impedía hacerlo más a menudo, cuando íbamos a la playa y hacíamos castillos de arena, sujetándome la bici para que no me cayera cuando me enseñó a mantener el equilibrio en aquel vehículo maldito, o al menos lo intentó, en el Parque de Mª Luisa, bailando cuando llegaba la Feria de Abril en aquellos años cuando ya la vergüenza no me impendían disfrutar del momento… Y ahora, cuando me escucha y me pregunta y me hace sentir importante en su vida.
Tengo tanto que agradecerle y me siento tan orgullosa que todo lo que viene a mi pluma se queda corto para poder expresarlo como quisiera… Tiempos difíciles, tiempos aún más difíciles, tiempos buenos, muy buenos y todos los he vivido junto a él.
Recuerdos de un ayer que no viví por mi edad pero que presento orgullosa siempre que tengo ocasión; “Armao de la Macarena”, trabajador incansable, Rey Mago del Club de campo de Sevilla, y yo su paje, siempre al lado, otorgándome el privilegio de aprender de sus ilusiones y beber de su sabiduría. Me dio la oportunidad de ser Estrella de la Ilusión, en el mimo lugar donde años antes él fue Rey.
El día de mi boda jamás se me olvidará…qué orgullosa de su brazo. Todo el camino de nervios hasta el altar animándome, diciéndome guapa… ¿cómo agradecerle todos estos momentos?
Él es el espejo donde me miro cada día por su fuerza, por su orgullo, por su temperamento, por su dedicación a todo lo que le importa, por su sensibilidad, que la tiene aunque a veces le cueste mostrarla (como yo), y sobretodo por ser mi padre.

No porque seas mi prima y el por ello mi tio y mi padrino, se me han puesto los pelos de puenta y los ojos llenos de lágrimas.
A pesar de mi corta edad y por los momentos vividos con él, confirmo todo lo escrito en este relato y mucho mas que ha dejado en el tintero.
Más personas en el mundo como él haría falta para poder sobrellevar tanto los buenos como los malos momentos y tener siempre una sonrisa y buenas palabras para los demás.
un beso
Precioso, si tu padre lo ha leído seguro que le has alegrado el día, bueno o el mes, el año o la vida. Qué cosas tan bonitas y que a veces no decimos!!.
weno, yo como segunda hija del susodicho, corroboro todo lo dicho anteriormente.
La verdad es que has dicho muchas cosas, y bien sabemos todos que te has quedado corta, y no es porque sea mi padre, pero dudo mucho que alguien pueda ser mejor que él.
Nos ha enseñado muchas cosas, nos ha enseñado mucho sobre las cosas que nos podemos encontrar a lo largo de nuestra vida, y sobretodo a ser las mujeres que somos hoy en dia.
pues nada mayte, decirte que es muy acertado tu articulo, que a pap le ha encantado, y a mi tb.no podia ni leerlo en voz alta.
ah! TE QUIERO PAPA.
Muchas gracias a todas por vuestros comentarios, me alegra mucho que os haya gustado porque ha sido escrito con el corazón de principio a fin.
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Quiero dedicar esta entrada a una persona muy especial para mí; mi padre. Siempre fue una figura de autoridad en mi vida, pero también de cariño, de respeto, de amor… En una ocasión me preguntaron a qué pe…..